Oct 19, 2009

Del poeta y escritor Carlos Penelas


PRESENTARÁN EL LIBRO “FOTOMONTAJES”
El poeta y escritor Carlos Penelas presentará su libro “Fotomontajes” el próximo jueves 22 a las 19.00, en la sede de la editorial Dunken, Ayacucho 357 de la Ciudad de Buenos Aires.Fotomontajes reúne diversos artículos que publicó en los periódicos Galicia en el Mundo, Nueva Rioja y Diario Hispano-Argentino, y durante la actividad Penelas estará acompañado por los periodistas Marcelo Massarino y Jorge Sethson.

El autor señala en el prólogo que en esos artículos “el tono incluye la ironía, la mordacidad y, por momentos, la soledad. O la nostalgia, una forma celta de la soledad. Acusan degradación, oportunismo. Acusan la lectura de algunos clásicos, de algunos autores íntimos e inevitables. También escenarios donde desfilan caballeros execrables, pusilánimes, bien vestidos, jóvenes en el vértigo de la tecnología y el suburbio intelectual. Sin ser polémico intenté evocar la virtud, la ética, la dignidad”.
El libro contiene evocaciones a personajes como Guillermo Cabrera Infante, Arturo Marasso, Fernando Fernán Gómez, Marcos Ana Rafael Barrett y Buenaventura Durruti. También reflexiones sobre literatura, poesía, educación, música y política.
Penelas nació en Buenos Aires el 9 de julio de 1946, tiene una extensa trayectoria poética en la literatura y su poesía fue saludada por Luis Franco, Raúl González Tuñón, Ricardo Molinari, Héctor Ciocchini, Ernesto Sábato, Juan L. Ortiz, María Elena Walsh y Osvaldo Bayer, entre otros.
Escribió ensayos como Los gallegos anarquistas en la Argentina, Conversaciones con Luis Franco, Diario interior de René Favaloro, Cuaderno del príncipe de Espenuca y Retratos. Su obra poética es prolífica y tiene como último título Viajero con una soledad, editado por el Centro Betanzos y el auspicio de la Xunta de Galicia.
Fotomontajes ha sido seleccionado para participar en el stand de Argentina de la 61ª Feria Internacional del Libro de Frankfurt, Alemania, la mayor feria comercial de libros del mundo, que se está realizando hasta el 18 de octubre, y en la 23º Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que se llevará a cabo en esa ciudad mexicana del 28 de noviembre al 6 de diciembre de este año.

Leer más

Oct 17, 2009

Un genio del periodismo

Entrevista con Gay Talese, quizá la figura más brillante de la crónica novelada, quien revela los secretos de sus ejemplares investigaciones.
lanacion.com ADN Cultura Sábado 17 de octubre de 2009


Leer más

Sep 26, 2009

Historias con nombre y apellido

Nélida Antonia Domínguez de Miguel
Por Jorge Fernández Díaz
Ir a la nota
lanacion.com Información general Sábado 26 de setiembre de 2009


Segunda parte del texto

Leer más

Sep 1, 2009

Revista Sudestada

La leyenda de

Juanele Ortíz

Por Marcelo Massarino
Las orillas del río Paraná parecen ocultar un misterio con su osamenta de niebla y sombras. Es el misterio de un poeta, estigmatizado y poco estudiado, olvidado y rescatado, testigo y parte de la naturaleza. Sólo quien decide adentrarse en la profundidad de sus versos, en la cadencia de una vida de soledad y poesía, puede ganarle unas manos al ensueño y al olvido. Son guías en este viaje por aguas dulces Sergio Delgado, Orlando Van Bredam y Luis Alberto Salvarezza.

La poesía de Juan Laurentino Ortiz es mucho más que el personaje Juanele que construyó el imaginario de los intelectuales porteños que lo visitaban en su casa de la barranca del Parque Urquiza, a orillas del río Paraná. Aquel hombre flaco, con el pelo entrecano revuelto y rodeado de gatos, que fumaba con una larga boquilla de bambú y tomaba mate en una delgada bombilla, era un ejemplo de desapego por lo material. Pero también, el dueño de una obra que excede con creces aquella imagen estereotipada, que él también ayudó a difundir. Su poética está enmarcada en una filosofía particular que supera la coyuntura y asume un compromiso vital con la naturaleza, el hombre y el espíritu; la cosmovisión orticiana elude la frontera que imponen las palabras y los significados para que las ideas y los sentimientos fluyan desde lo cotidiano y se proyecten por el cosmos. Ver el río que nunca es el mismo implica pensar desde una sensibilidad que explora la vida de aquello que, de tan a la vista, permanece oculto a la mirada diaria. Y esta visión también determina una poesía que está más allá de la lírica pura y fina, donde las preocupaciones de Ortiz son las mismas desde el primer título hasta el último verso. La obra en su conjunto es un único libro que “no ha sido solamente un hecho artístico, sino también un estilo de vida, una preparación interna al trabajo poético, una moral”1, según el escritor Juan José Saer. Daniel Freidemberg considera que “el ajuste entre la temática, la actitud espiritual y el lenguaje es preciso e indiscernible en Ortiz, quizá más que en cualquier otro poeta argentino. Leer su poesía es oír mentalmente su música y percibir sus visiones, pero también es ingresar en un modo de ver, pensar y sentir. Se podría hablar de una filosofía ‘orticiana’, encarnada en los poemas y a veces expuesta en ellos. Se trata, en todo caso -y Ortiz lo declaró en diversas entrevistas-, de un pensamiento extremadamente elaborado en el que tienen cabida desde Bergson y las religiones orientales hasta los mitos de los indios americanos, los anarquistas, Heidegger, Rilke, el marxismo y la física cuántica”... La nota completa en la edición gráfica de Sudestada N°82 - Septiembre 09

Leer más

Aug 28, 2009

Revista 11 Freund, de Alemania

Aunque fue segundo en el Clausura ’09, el hincha argentino se enamoró de su juego con toque y gambeta.
HURACAN, EL CAMPEON QUE CONSAGRO LA GENTE
Su director técnico es Angel Cappa, un hombre que fue exiliado político en España; trabajó en el seleccionado nacional con César Luis Menotti y con Jorge Valdano en el Real Madrid. Para la preparación física usa balones en lugar de pesas.

Texto: Marcelo Massarino. Fotos: Reinaldo Coddou
El fútbol es un lugar donde la dinámica de lo impensado supera a la lógica y el racionalismo. Si bien la estadística indica que el equipo rico es favorito frente al pobre, siempre hay un David que derriba al Goliat de turno o que, por lo menos, le hace besar la lona hasta la cuenta de nueve. La historia detiene su mirada en los ganadores y deja como partenaire al ocasional rival, aunque hay excepciones que confirman la regla: se da cuando el vencido es más recordado que el campeón. En este sentido, en la Argentina ocurrió un fenómeno singular durante el Torneo Clausura 2009 que ganó Vélez Sarsfield.
El Club Atlético Huracán, una institución porteña que cumplió cien años de vida el 1º de noviembre de 2008, deslumbró a propios y extraños con un juego de toque y gambeta que hizo recordar a lo mejor de la tradición del fútbol argentino, un estilo que se conoce como “La Nuestra”.
Huracán nació y creció en el barrio de Parque de los Patricios, en el sur de la Ciudad de Buenos Aires, donde aún permanece el empedrado en las calles y la crisis económica dejó un paisaje de fábricas y depósitos abandonados. La pobreza siempre vivió en este punto cardinal porteño junto con al tango, el compadrito, la vida de barrio y el amor por el club, el más porteño de toda la metrópolis porque Huracán es sinónimo de Parque Patricios.
De camiseta blanca con vivos rojos, tiene como distintivo un globo aerostático en honor Jorge Newbery –un argentino que impulsó la aeronavegación y fue el primer ídolo popular criollo por su amor al deporte y su impronta de varón seductor-, cosechó cuatro títulos en la etapa amateur y uno en la profesional. Este último fue en 1973 y dirigido por César Luis Menotti, cinco años después director técnico del seleccionado nacional campeón del mundo en 1978. Aquel equipo huracanense que tuvo figuras como el delantero René Orlando Houseman, los mediocampistas Miguel Angel Brindisi y Carlos Babington y el defensor Alfio Basile, es considerado uno de los mejores que pisó las canchas argentinas. Así ese conjunto del ’73 significó un antes y un después para Huracán, desde ese momento sinónimo de buen juego con la pelota a ras del piso, con jugadores habilidosos y de temperamento, una marca registrada que los futbolistas de este rincón del mundo despliegan en la ligas más poderosas.
Su vida deportiva tiene los reflejos de la historia de un país que estuvo al borde del abismo económico y social, pero que logró resurgir una y otra vez de sus propias cenizas. El Globito padeció el dolor del descenso de categoría en tres ocasiones, la última en 2003. Cuatro años después regresó a la máxima categoría con la ilusión de mantener un lugar en el círculo privilegiado, a pesar de las graves dificultades financieras y patrimoniales que lo tienen bajo la supervisión de la Justicia.
Al promediar el Apertura 2008 la directiva que preside Carlos Babington –un dirigente que también fue jugador y entrenador del club- despidió al director técnico Claudio Ubeda y le ofreció el cargo a un hombre que estaba alejado de la dirección técnica y ni siquiera vivía en el país. Angel Cappa dirigió a Huracán en 1987 durante la primera temporada en la segunda categoría. Su vida está emparentada con Menotti de quien es amigo y fue colaborador. No llegó a Europa como futbolista consagrado sino como un exiliado político que huía de la última dictadura militar argentina, en el poder entre 1976 y 1983.
Con una situación económica resuelta y un nombre dentro del fútbol español, un llamado desde Buenos Aires cambió el rumbo de su rutina diaria. -Quiero que vengas a Huracán, le propuso Babington. Lo habló con su amigo Alfredo Di Stéfano, una gloria del Real Madrid, quien le dijo:
-¡Que bien! Pero sólo te digo dos cosas: Huracán es el equipo que menos plata tiene en el mundo; y segundo, es el lugar ideal para que puedas cumplir tu sueño de tener un equipo que juegue bien y que la gente adhiera inmediatamente.

* El texto completo en la revista 11 Freund, edición nº 94.

Leer más

Aug 16, 2009

Historias con nombre y apellido

Silvio Velo, jugador de "Los Murciélagos"

Por Jorge Fernández Díaz

Ir a la nota lanacion.com

Información general Sábado 15 de agosto de 2009

Leer más

Jul 30, 2009

Libros

La huella del crimen

Esta obra de Raúl Waleis, como anagrama de Luis V. Varela, es la primera novela policial en castellano. Narra la historia del asesinato de una mujer, en París, y la investigación del comisario Andrés L’Archiduc. Varela, abogado y político, trasciende la anécdota del crimen de la baronesa Alicia de Campumil, acuchillada en el Bosque de Boulogne, para hacer una crítica al sistema judicial que favorece a los ricos: “Los nobles, los grandes, esquivan la responsabilidad y engañan a los magistrados; los plebeyos, los humildes, apresan al que creen culpable y le entregan a la justicia”.

L’Archiduc es un detective que para resolver el caso utiliza los recursos de la ciencia y la tecnología, además del conocimiento que le da la experiencia: analiza las huellas de la escena del crimen como un baqueano y confía en su instinto, algo que no implica, necesariamente, la violación de la ley.

La huella del crimen apareció como folletín del diario La Tribuna, de Buenos Aires, y luego como libro, en 1877. El rescate que hace Adriana Hidalgo de este texto incluye un excelente posfacio de Román Setton, también a cargo de la edición, donde analiza el recorrido del género policial y advierte sobre la recurrente omisión de Waleis/Varela en la que incurren muchos especialistas.

Este volumen es algo más que la vuelta de un incunable, sino la puesta en vigencia de un libro que evidencia los prejuicios y las divisiones sociales de la época, la dificultad de los desposeídos para acceder a un sistema de justicia que los incluía per se como culpables. Setton también advierte que el autor “pone de relieve... la injusticia para con la mujer y una violenta crítica a la desigualdad de los géneros ante la ley”. En ciento treinta y dos años los escritores pusieron en la ficción a muchos investigadores en los casos más truculentos e intrincados, aunque el escenario social donde el asesino ejecuta su plan poco o nada ha cambiado.

Publicado en la Revista Sudestada. Año 9, edición nº 81. Agosto 2009.


Leer más